Hoy estoy sumamente feliz, primero porque es Navidad, y segundo porque anoche lo pasé genial, en la casa de los padres de mi mujer, junto a ella y Álex, que como ya es un poco mayor este año ha podido disfrutar más del espíritu navideño.
Me emocionó verlo abrir sus regalos y buscar por todos los lugares de la casa para ver si aún estaba por ahí Papá Noel.
Pero además, estoy feliz porque bajé otros 2 kilos con la dieta que estoy realizando, eso me permitió disfrutar de la cena de Nochebuena, mucho más tranquilo.
No voy a negaros que comí de todo, pero también lo hice de forma moderada.
Había pavo asado con patatas, ensaladas (comí bastante cantidad) y en lo referente a los dulces sólo comí una porción de mazapanes y dos trozos de turrón. Para beber tomé un poco de vino con la cena y una copa de champagne para el brindis.
Realmente, os confieso que estoy muy orgulloso de mi comportamiento. Ana también me felicitó y me dijo que ella realmente creía que no podría comer de forma moderada como lo hice, pero que al ver que si pude hacerlo, más que nunca me apoya en mi batalla contra la obesidad.
Creo que me sirvió mucho aquello que leí hace días sobre la ansiedad y el estrés y también el hecho que estoy convencido que no existen comidas o platos prohibido y que si de vez en cuando nos damos el placer de disfrutar de algo que nos apetece sin reparar en las calorías, porciones etc., todo se hace muy natural y entonces no se tienen deseos de comer de manera imprudente, que más allá de ganar kilos al otro día uno se siente realmente muy mal.
Bueno, por hoy nada más, es Navidad y voy a salir a caminar con Ana y Álex, de paso hago un poco de ejercicio, cuando volvamos a estar en contacto, os diré que estoy pensando para la cena de fin de año.
