A pesar que sigo con el aquagym creo que no es suficiente, porque necesito ir formando musculatura a medida que voy bajando de peso.
Pues bien, el otro día leí un artículo sobre los beneficios de usar la bicicleta estática y además, hablando con Ana decidimos que no podemos llenar la casa de aparatos de gimnasia, porque a pesar de tener dimensiones más pequeñas que las máquinas profesionales, nuestra casa no es tan grande como eso.
Por otro lado, podríamos usar los dos la bicicleta estática y eso ya es una ventaja.
El artículo comentaba que hacer gimnasia en este aparato es tan bueno como caminar o nadar y que es recomendable para tonificar los músculos.
Por otra parte, es un tipo de ejercicio en el que no se realiza tanto esfuerzo muscular como en otros. En lo que se refiere a las bicicletas, encontramos dos modelos en el mercado: la estándar y la ergométrica, que tiene indicadores que nos marcan el trabajo que realizamos, los kilómetros que hemos recorrido, velocidad y, lo más importante, por lo menos para mí, calorías consumidas.
Creo entonces que ya está decidido: voy a comprar una bicicleta estática y haré gimnasia en ella 3 veces por semana, que es lo recomendado y también seguiré con mis clases de aquagym.
Lo que tendré que revisar en estos días es mi dieta, porque a pesar de que me esfuerzo y trato de no comer ninguno de los alimentos que están en mi lista negra, muchas veces caigo en la tentación y como alguno que otro y luego me siento culpable y con deseos de dejarlo todo.
Por suerte Ana me alienta a que siga adelante y eso me renueva la esperanza y me da fuerzas para continuar, porque deseo que ella se sienta orgullosa de mí y de los logros que voy consiguiendo en mi lucha por bajar de peso.
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