Comenzando el año con nuevas fuerzas para seguir mi lucha contra la obesidad


Hoy es un día especial, todo el mundo ha estado festejando la llegada del nuevo año hasta muy tarde y no hay mucha gente por las calles, además de hacer mucho frío.


Yo he salido a dar un paseo para ejercitarme un poco, después de todos estos días no podré ir a realizar mi rutina de aquagym y debo mantenerme activo de alguna forma.
Por la tarde voy a hacer un poco de ejercicio en mi bicicleta estática y luego saldremos con Ana y Álex a saludar a sus padres.

He estado pensando de nuevo sobre mi problema de obesidad y me he preguntado por qué muchas personas, como por ejemplo mi mujer, por más que comen no engordan y por otro lado otras que comen muy poco sí lo hacen.?
Lo que popularmente se dice es que existen factores personales que nos predisponen al sobrepeso y creo que esto tiene bastante sentido, aunque también hay personas que usan y abusan de esta idea para justificar sus excesos, entre los que me incluyo, que siempre he tratado de explicar mi obesidad como al hereditario diciendo que tengo «tendencia» a engordar.


En realidad y en base a mucha información que he ido recopilando durante estos últimos meses, lo que nos engorda o nos hace bajar de peso está dado por la diferencia positiva o negativa entre lo que ingerimos (calorías) y lo que gastamos. Si lo vemos de esta forma, la grasa que vamos acumulando a lo largo de nuestra vida no es más que una reserva de energía. Sin embargo, existen las llamadas diferencias personales que hacen de esta cuestión algo no tan sencillo.
Para enviar esta entrada a un amigo, introduce su email y también tus datos: